Una vez un hombre tacaño iba con su esposa
en el auto y pasan por un restauran,
la esposa del señor huele y dice:
¡Que rico olor!
Entonces, el señor dice:
¿Te gustó? ¿Quieres volver a pasar?
La profesora dice:
Díganme una palabra que empiece con la letra “c”.
Pepito le responde:
Huevo.
Entonces la profesora le pregunta:
¿Dónde lleva la letra “c” la palabra huevo?
Y Pepito le dice:
En la clara.
Llega una señora bastante fea
a una tienda y le dice a Pepito:
Por favor, deme una escoba.
Dice Pepito:
¿Se la envuelvo o se va a ir en ella?
Un tipo acostumbraba ir siempre en su caballo a una cantina.
Llega un día y deja su caballo en la entrada del bar,
ingresa al bar se toma unas cuantas copas y sale a ver cómo estaba su animal.
Al salir ve que está pintado completamente de verde,
entonces entra de nuevo al bar y dice:
¿Quién fue el mafioso que se atrevió a pintar mi caballo de verde?
En ese momento se para un tipo que medía como dos metros y dice:
¡Fui yo! ¿Por qué?
No, no, es que ya se secó, por si le quiere pasar otra manita.
Estaban dos obreros platicando y uno le dice al otro:
Fíjate que hay un hoyo en la carretera, ¿cómo lo tapamos?
Y el otro le contesta:
Hacemos otro hoyo a la par y con la tierra que saquemos tapamos ese hoyo.
¿Y cómo hacemos para tapar ese hoyo?
Hacemos otro hoyo a la par y con la tierra que saquemos tapamos ese hoyo
y así nos vamos hasta sacarlo del pueblo.
Un viejito va al oculista, y le dan unos anteojos,
y dice el viejito al oculista:
¿Está seguro que con estos anteojos voy a poder leer bien?
Y le dice el oculista:
¡Sí!
A lo que el viejito responde:
¡Que bueno, porque yo no sé leer!
Había un niño que jugando a la pelota se le salió un diente, y le preguntó a su madre:
Mamá mamá se me salió un diente, ¿Qué hago?
Y en esto la madre le contesta:
Déjalo debajo de tu almohada y el ratoncito de los dientes te dará algo.
El niño eso hizo, y el día siguiente su mamá le preguntó:
¿Y qué te trajo el ratoncito?
Y el niño le responde:
Nada, me dejó un papelito que decía, “sigue participando”.